jueves, 18 de octubre de 2018

La Maga se volvió inmortal


Estamos acostumbrados a las malas noticias, desafortunadamente. Los medios de comunicación muestran a diario como el mundo se cae a pedazos. Nos hacemos daño de todas las maneras posibles. Hay personas que asesinan a otras, eso no es nuevo. Algo cambia y hace demasiado ruido el día en el que lees que la víctima de un femicidio es esa chica a la que tantas veces le dijiste te amo.  
Ella era diferente. Y no en el sentido ese que cuando las personas fallecen son idealizadas por los vivos. Si lees entradas anteriores en este blog vas a encontrarte con ella. Maga. Hermione. Poli. Mi tonta niña cursi. Me hacía tan bien que era difícil de creer que sea solamente una persona. Por eso le di tantos nombres. Casi siempre era Maga (la Maga), porque así lo decía su documento y porque era escalofriantemente parecida a la de Cortázar. Pero a veces era Hermione, esa chica rara que se prendía en todos mis delirios. Poli por su profesión, esa por la que tanto se esforzó. Tonta niña cursi, cuando batallaba con su corazón y sufría al tener que aceptar que me quería. Y no lo aceptaba a viva voz, sino que lo demostraba en esos abrazos y besos interminables, en esas miradas profundas y brillantes que llenaban el aire de magia. Era diferente, no hay duda.
Y como todo lo que empieza, con el tiempo se vuelve raro. Ella era la pasional, yo el que pensaba y analizaba. Contradictoriamente, yo moría de amor por ella, mientras ella prefería ser paciente. No estaba claro si amábamos y pensábamos con el corazón o con la mente, pero así andábamos. Helados y papas, besos y cine. Harry Potter y Los Simpsons. Después de varios meses de silencio y del trágico desenlace que la tuvo como protagonista, entiendo varias cosas, pero al mismo tiempo surgen en mí infinidad de dudas. Entiendo porqué se alejó definitivamente de mí, pero me cuesta reconocerla tomando esa decisión para adentrarse en ese infierno que la extinguió. Maga reía y brillaba, daban ganas de abrazarla y de decirle que todo iba a estar bien. En sus ojos y en sus gestos había una electricidad que encendía todo. Lo encendía y lo volvía más lindo. Yo me sentía y me creía mejor estando a su lado. Transmitía demasiada felicidad. Por eso no entiendo.
La Maga (la mía, no la de Cortázar) se volvió inmortal hace un mes y dos días. Yo me enteré hace dos horas. Con ella se fue su mamá, con quien seguirá discutiendo a donde sea que siga la vida, mientras cuidan y le dan amor al ángel que se llevó en el vientre. Acá se queda el mundo entero velando por el bien de azulina, a quien mencioné varias veces en entradas anteriores. Y acá me quedo yo, escribiendo y releyendo una y otra vez las cosas que mi corazón escribió en su nombre. Ella amaba y odiaba que sea tan cursi. Lo odiaba porque no iba con su personalidad, pero lo amaba porque decía que nunca le habían hecho sentir cosas tan lindas simplemente con palabras. Me quedaron muchas cosas que decirle, abrazos, mates, recitales, y muchos cuentos que me hubiera gustado que lea. Ella era mi fan número uno –por no decir que era la única- . Casi que me obliga a terminar de escribir una novela simplemente porque quería leerla. La última vez que hablamos me dijo que ya tenía trabajo, que era menos pobre y que me iba a poder devolver los treinta pesos y la salida al cine que me debía. Seguramente habrá tiempo para eso y mucho más.
El nueve de agosto de 2017 le escribí por primera vez. El texto se llama Los Dementores de tu silencio, y finaliza de este modo:

Y todo por culpa de tu silencio.
Y todo por culpa de mi constante necesidad de escucharte.
El cielo se oscurece y el frío avanza,
pero nada estalla ni deja de existir.
Así como el sol descansa del día durante la noche,
tus silencios no son más que un tranquilo complemento de tu existir.
Y cuando tu voz calla, tu eco resuena
y continúa la magia.
Los dementores se besan las manos,
estallan y se convierten en polvo,
al ser derrotados por algo que suena desde el pasado
expandiéndose hacia el presente
salvando eternidades mudas
que se maravillan con el Patronus de tu voz.
Salvaste al mundo.
Con tu magia salvaste mi mundo.
Bienvenida al club.


Descansá poli. Nos vemos después.

18/10/18