sábado, 9 de julio de 2016

Helena de cualquier parte

Caer me hace recordarte. Mientras ruedo por el piso, me lleno de tierra y se desgarra mi vestimenta, volvés. Con esa risa fría que me desconsertaba, y que al recordarla agradezco al cielo que ya no esté. Quizás hoy ríe para otro público, o no ríe más, o ríe distinto. Ninguna de las opciones, hoy, es de mi incumbencia. Y eso es todo lo positivo que extraigo de caer. El invierno llegó con bombos y platillos. Tu ausencia esta vez no me sorprendió. Lo extraño, es lo contrario. Presencias distantes y certeras convierten en brisa su andar y me obligan a voltear y a perseguirlas con la mirada. Mirada más potente que la de un par de simples ojos. Las contemplo ubicándolas en un marco que define tiempo y espacio. Auras de colores me ocultan coléricos calores calculando hasta que punto mi conciencia pueda soportar. Y aguanto. La miro, me relajo. La espero, descanso. Ella viene en forma de voces con muchas caras, con muchas historias. Varias vidas conviven y ensalzan su pasivo existir. La percibo allá sentada en su trono, huyendo oculta arrasando con olas que se niegan a entregarle su complicidad. Ella brilla entre las penumbras y ante la bruma del mar sus ojos se vuelven rojos y escapan a las pautas del tiempo. Ella y su infinidad de caras, frente a mí, y a mi necesidad de encontrarla. De encontrar aunque sea una de sus tantas miradas, una de sus tantas bocas, una de sus tantas eternidades. Con el tiempo evolucionan las almas. Se enlazan destinos, se mezclan caminos, se ordena el universo. Entre Esparta y Troya muchos héroes fueron vencidos; el deleite de los dioses fue artífice de premios y castigos para mortales que solamente nacieron para morir. ¿Cuánto vale ser recordado? ¿Cuánto vale que tu nombre se convierta en inmortal, cuando los inmortales ya te enterraron? De dónde sos, a dónde vas, por qué lo haces, es lo que realmente cuenta. Que hoy seas brisa, que por el aire se esparse sin prisa, es sólo un detalle. Una anécdota más del tiempo que te hace renacer, para luego volver a escaparte. Que seas de acá, que seas de allá, que seas de cualquier parte, son puros detalles. Lo importante es que nuevamente llegaste, y que "hoy todo vuelve a empezar, y será lo que ya fue".
03/07/16

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